Capítulo VII
De carbonero a padre de la Escuela Sevillana de la guitarra
Publicado el 10 de septiembre de 2026


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Lo prometido es deuda: aquí os comparto el capítulo VII, crónica de la Alameda de Hércules.
Niño Ricardo no fue plenamente consciente en vida de la magnitud institucional de lo que hoy llamamos «Ricardismo», que marcó a Paco de Lucía, Víctor Monge «Serranito» y Manolo Sanlúcar.
Fue el tocaor de acompañamiento que, empezando en los cafés cantantes, llegó a ser en la época de la Ópera Flamenca el más codiciado de su tiempo. Respaldó a gigantes como Pastora Imperio, la Niña de los Peines, Pepe Marchena, Carmen Amaya, Concha Piquer y Juanito Valderrama. Ya en una época posterior, también acompañó a Antonio Núñez «el Chocolate», y en 1949 llegó a compartir gira internacional con Sabicas, en México.
El propio Paco de Lucía lo dijo así: «Ricardo fue el maestro de nuestra generación, de Sanlúcar, de Serranito, de todos nosotros. Era el guitarrista que en esa época representaba el no va más, el Papa… Entonces los jóvenes nos mirábamos en él y tratábamos de aprender y de copiarlo».
Soy gestora cultural y te abro mi cuaderno de documentación en mi itinerario de autor por la Alameda.
Si este capítulo te ha despertado la curiosidad, ven a caminarlo conmigo.
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